CUNICULTURA: CRIANZA DE CONEJOS
El conejo es un mamífero roedor de origen europeo que se caracteriza por su gran prolificidad. Como otros animales herbívoros tiene la facultad de utilizar las fibras vegetales y residuos de cosecha para transformarlas en una sabrosa carne. El cuerpo del conejo está cubierto por un pelo espeso y suave. Existen diferentes razas que pueden producir carne (Nueva Zelanda y California), piel ó pelo.
Ciclo sexual y Reproducción
La edad más adecuada para iniciar la reproducción varía en los conejos según la raza, el sexo, la estación y las características individuales. La gestación de la hembra dura aproximadamente 31 días y la lactancia 56 días, totalizando 87 días. Por lo tanto cada hembra está teóricamente en condiciones de parir y criar cuatro camadas (87 x 4 = 348) en 365 días, con un período de descanso de 17 días.
En el conejo son frecuentes las camadas de 10 a 12 gazapos los cuales, a la semana de haber nacido, habrán duplicado su peso sin más alimentación que la leche de la madre. A las ocho semanas de nacidos, el peso de los gazapos habrá aumentado 28 veces.
Es recomendable utilizar al macho como reproductor por primera vez habiendo cumplido los ocho meses de edad; al principio una vez por semana, y luego hasta dos veces a la semana.
Para el cruzamiento siempre se debe llevar la hembra a la jaula del macho. Si la hembra está en condiciones de cruzar y el macho es activo, el apareamiento se realiza casi inmediatamente. Es mejor retornar la hembra a su jaula inmediatamente. Veinticinco días después de haber cruzado, debe proporcionarse a la hembra paja, lanas o pedazos de trapos limpios para que prepare su nido.
Seis o siete semanas después del nacimiento hay que separar las crías de la madre. A los 45 días se deben separar los machos de las hembras y colocarlos en jaulas individuales. Las hembras, dependiendo de su tamaño y vigor, pueden ser cruzadas por el macho a los cinco o seis meses de edad.
Normalmente las conejas pueden tener crías durante tres años. Sólo se requiere un macho por cada 10 hembras, aunque es aconsejable contar con otro macho de reserva. La primera monta de un macho requiere una hembra experimentada que ya tuvo crías; mientras que una hembra que se cruza por primera vez, necesita un macho que se haya cruzado algunas veces.
Beneficios de la Cría de Conejos
1. Su manejo es fácil y sin complicaciones.
2. Tienen una reproducción muy rápida.
3. La carne es muy nutritiva para la familia.
4. Sus pieles y cueros pueden ser vendidos.
5. Su alimentación es sencilla pastos y residuos de cosecha.
6. La calidad de su estiércol, como abono para el suelo, es buena.
Sistema de Crianza en Jaulas
Es conveniente que los conejos se críen en jaulas individuales por las siguientes razones:
1. Mayor control de su reproducción.
2. Mejor control sanitario (limpieza, desinfección y menores riesgos de contagios).
3. Evitar que otros animales los maltraten, lo cual ocurre frecuentemente con los perros u otros animales.
La jaula de la hembra se puede construir con láminas de madera (cajones) ó con alambre galvanizado, que es lo más recomendable, y sus dimensiones son: 1.00 x 0.60 x 0.33 metros (largo x ancho x alto). Dentro de la jaula se debe construir un nido de 30 cm de ancho x 60 cm de largo. Además, el nido debe tener una puerta aparte. Por otro lado, macho requiere de una jaula circular de 70 cm de diámetro y 36 cm de alto. En ambos casos, conviene que el piso de la jaula sea de alambre tejido o rejillas galvanizadas para que drene la humedad y las heces.
AUTOR: http://www.rmr-peru.com/crianza-de-conejos.htm
CÓMO CRIAR CONEJOS DOMÉSTICOS
Los conejos son conocidos por su reproducción rápida y efectiva en su estado salvaje. Debido a que son animales de presa, es importante tener muchas crías a fin de que la especie sobreviva.[1] Sin embargo, criar conejos en casa puede ser mucho trabajo y es posible que no sea para todos. Si simplemente buscas una mascota, puede no ser una buena idea criar conejos tú mismo. Por otro lado, si buscas criar conejos para comer o quieres criar una raza especial, tendrás que tener una buena pareja reproductora, prepararte para el éxito (o el fracaso) y comprender cuánto trabajo tienes por delante.
1: Decide por qué quieres criar conejos. Criar conejos es una responsabilidad enorme que toma tiempo, compromiso y paciencia. Antes de comenzar a criar conejos, decide por qué quieres hacerlo. ¿Planeas venderlos? ¿Los quieres como mascotas? ¿Los vas a criar por su carne? Decide si esto es algo a lo que realmente quieres comprometerte. Si no tienes el tiempo necesario o si piensas que te cansarás de ello o a la larga querrás enviar a los conejos a un albergue, reconsidera tus planes.
Los conejos son el tercer animal más común en los albergues después de los perros y los gatos. Otros conejos son dejados en libertad, en donde mueren a causa de los depredadores, la falta de cuidado o la inanición.[2]
Solo un pequeño porcentaje de los conejos en las tiendas de mascotas encuentra dueños seguros y cariñosos. Pueden venderse a dueños inexperimentados que podrían matarlos accidentalmente o pueden venderse como alimento para serpientes.[3]
Criar conejos no obtendrá beneficios significativos. Además, no hay una alta demanda de conejos, sobre todo como mascotas, porque ya hay tantos conejos mascotas intentando venderse.[4]
2: Investiga las razas de conejos disponibles. Existe una amplia variedad de razas de conejos disponibles para los criadores domésticos. Antes de elegir un conejo simplemente porque sea tierno, asegúrate de que satisfaga tus necesidades. Aquí encontrarás información básica sobre varias razas comunes de conejos (pero esta lista no es para nada exhaustiva):[5]
Americano: la raza americana de conejos es una raza de tamaño grande que es buena para la carne y el pelaje. Normalmente pesa de 4 a 5 kg (9 a 12 libras), es resistente y produce camadas grandes.[6]
Angora: hay varios tipos de conejos Angora, incluyendo los ingleses, los franceses, los gigantes y los satén. A estos conejos normalmente se les cría por su lana. La lana se hila a mano y el hilo resultante se usa para tejer prendas livianas y suaves. Debido a la naturaleza de los pelajes de Angora, esta raza necesita mucho acicalamiento, generalmente una o dos veces por semana.[7]
Gigante flamenco: los conejos gigantes flamencos son la raza más grande de conejos. Pueden pesar hasta 10 kg (22 libras). Vienen en siete colores, desde el negro hasta el blanco. Los gigantes flamencos originalmente se criaban por su carne y pelaje pero ahora se crían en su mayoría para exhibirlos o como mascotas, ya que no son costosos de alimentar y tienen una naturaleza muy agradable y dócil.[8]
Himalayo: el conejo himalayo es una raza pequeña y blanca que se usa en laboratorios y se cría para exhibiciones. Debido a su tamaño pequeño, es relativamente barato de alimentar y criar.[9]
Chinchilla: la raza de conejos chinchilla normalmente se cría por su pelaje pero también son excelentes mascotas. Son de mediano tamaño, de 4 a 5 kg (9 a 12 libras) y tienen personalidades dóciles y curiosas. Por encima de todo, sin embargo, su pelaje es su característica ganadora, ya que es extremadamente suave y agradable de acariciar.[10]
3: Elige los conejos adecuados para criar. La raza que elijas puede depender de la disponibilidad, el precio y la preferencia. Lo que planees hacer con los conejos también determina cuáles razas debas escoger. Algunas personas quieren vender y exhibir a los conejos, mientras que otras quieren tenerlos como mascotas y otras criarlos por su carne.
Si quieres vender o exhibir a los conejos, asegúrate de cruzar conejos de la misma raza. Si planeas vender los conejos, las razas mixtas tienen poco valor. Mezclar las razas al cruzar los conejos también disminuye la calidad del linaje.[11] Un conejo no puede considerarse de pedigrí si tiene sangre de raza mixta por 4 generaciones.
Si quieres a los conejos como mascotas, por su carne o incluso para la experimentación genética, puedes mezclar las razas de los conejos.[12]
Nunca cruces a hermanos y hermanas. Puedes cruzar a padres e hijas, madres e hijos, primos, etc. A menos que tengas mucho conocimiento sobre la genética y la endogamia, trata de no cruzar parejas que estén emparentadas muy cercanamente.[13]
4: Cruza a los conejos a la edad adecuada. Debes comenzar a cruzar a las conejas cuando alcancen la madurez. Las razas de tamaño mediano pueden cruzarse a los 5 o 6 meses de edad. Las razas más grandes pueden cruzarse a los 8 o 9 meses.[14][15][16] Los conejos machos generalmente están listos a alrededor de los 6 meses si son de una raza pequeña, a los 7 meses si son de una raza mediana y a los 9 meses si son de una raza grande.[17]
5: Asegúrate de tener hogares para las crías antes de cruzar a las parejas. Revisa que tengas conejeras adicionales para cuando destetes a las crías y asegúrate de que los costos del proceso de cría estén a tu alcance. Decide lo que vas a hacer con las crías cuando se hayan destetado.
Las crías machos y hembras deben separarse cuando tengan 10 semanas de edad. Para los 3 o 4 meses, los conejos necesitan su propia jaula privada. Debes tener suficientes jaulas para estos animales en caso de que no los vendas.
Si atestas a las crías jóvenes en el mismo lugar, podrían pelearse y lastimarse unas a otras o vivir en malas condiciones que afectarán su salud.[18]
También debes tener un jardín grande, seguro y cercado para los conejos.[19]
Si planeas vender los conejos, trata de hablar con amigos y con otros criadores o de publicitarlos de forma que puedas tener clientes potenciales programados con anticipación.
AUTOR: http://es.wikihow.com/criar-conejos-dom%C3%A9sticos
LA CRÍA DE CONEJOS PARA “CARNE”
En la naturaleza, los conejos son una parte integral de los ecosistemas de todo el mundo. Se han adaptado a casi todos los climas de la Tierra; desde el vasto desierto de Sonora en América del Norte hasta la fría tundra ártica de Groenlandia. Parientes cercanos de los roedores, los conejos muestran características físicas y comportamientos verdaderamente únicos en el reino animal. Por ser herbívoros estrictos, se alimentan principalmente de pastos y otras plantas suculentas. Cuando escasean los alimentos, los conejos reingieren los “cecotrofos”, una forma de sus excrementos. Este es un aspecto vital de su sobrevivencia, a pesar de lo repugnante que pueda sonar.
Mientras que la visión es nuestro principal sentido de percepción, la sobrevivencia de los conejos depende de su agudo sentido del oído. Al girar e inclinar sus largas orejas, pueden detectar fácilmente a sus posibles predadores a la distancia. Sin embargo, un oído excepcional es solo una de sus numerosas herramientas de sobrevivencia. Sus ojos están ampliamente espaciados lo que les confiere un campo de visión de casi 360°. Sus patas traseras, largas y angostas, les permiten correr a velocidades superiores a las 35 mph (56 km/h). Si perciben algún peligro, golpean el suelo fuertemente con sus patas traseras para advertir a su familia en la madriguera subterránea.
Los conejos son bien conocidos por su potencial reproductivo y las conejas preparan sus nidos y amamantan a sus crías (gazapos) con gran satisfacción. Una camada normal consiste de cinco a seis gazapos, los cuales nacen sin pelaje, sordos y ciegos, excepto en el caso de las liebres que ya nacen con pelaje y son capaces de saltar a los pocos minutos de nacidas. Una prueba del carácter ingenioso de estos animales es que las hembras hacen sus nidos a partir de una mezcla de hierbas y pelusa que arrancan de sus propios cuerpos. Los machos intervienen muy poco o nada en la cría de los gazapos. Gastan gran parte de su tiempo y energía en luchar entre sí para tener la oportunidad de aparearse.
Cualquiera que haya pasado algo de tiempo con conejos habrá notado rápidamente su naturaleza gentil y curiosa. Un buen ejemplo de lo anterior es su hábito de acicalarse constantemente. Aunque el acicalamiento individual es muy importante, el acicalamiento mutuo es una muestra común de afecto y un aspecto importante de su jerarquía social. Si se sienten seguros, los machos y las hembras se alternarán para lamerse delicadamente uno al otro en la frente y en las orejas. El animal que recibe los lamidos rechina sus dientes con satisfacción. Otro comportamiento común entre los conejos es frotar objetos con el mentón. Los conejos tienen una glándula odorífera bajo el mentón, con el que, extendiendo la cabeza, frotan aquellos objetos de su agrado.
No es de sorprender que muchas culturas antiguas hayan tenido a los conejos en gran estima, y a menudo se referían a ellos como guías espirituales y el vivo ejemplo de la inocencia.
En las granjas industriales los conejos viven una existencia sumamente artificial. En lugar de explorar prados y pastizales como sus congéneres silvestres, a estos conejos se los confina en pequeñas jaulas en las que apenas pueden dar un salto. Este confinamiento es indudablemente cruel e innecesario para un animal equipado para desplazarse rápida y ágilmente. Sus vidas se reducen básicamente a convertir forrajes baratos en carne y piel de gran rentabilidad. Al igual que con los demás animales criados en granjas industriales, se arremete sistemáticamente contra sus instintos y su bienestar general.
Casi todos los conejos que se crían para “carne” en la actualidad descienden de la especieOryctolagus cuniculus del viejo mundo. Las razas más comunes que se utilizan en los Estados Unidos son la blanca neozelandesa y la californiana o los híbridos de ambas. Estas se consideran las razas más estimadas debido a su tamaño relativamente grande y a su pelaje blanco, el cual es muy cotizado en el comercio de pieles ya que puede teñirse con facilidad.
No existe ninguna legislación que regule las condiciones de vida de los conejos. Conocidas como “conejeras”, las estructuras que albergan a los conejos en las granjas industriales consisten de largas hileras de jaulas metálicas con fosas para desechos. Se colocan varios conejos en una sola jaula y cada uno dispone de un espacio menor a la superficie de una hoja de papel. Aunque los conejos son muy sensibles al amonio de sus propios excrementos, las conejeras están diseñadas para tener un fácil acceso y necesidades mínimas de mantenimiento. El Departamento de Agricultura de los Estados Unidos le recuerda a los cunicultores que “entre más grande se haga la fosa, habrá que vaciarla con menor frecuencia”.[1]
Estas condiciones son bastante similares a las que se somete a las gallinas ponedoras, a las que se encierra en “jaulas en batería”. No es de sorprender que tales condiciones de confinamiento extremo afecten tanto la salud mental como la salud física de estos animales. Los conejos enfermos o que han sufrido lesiones a menudo pasan desapercibidos y rara vez reciben cuidados veterinarios.
Las conejeras ubicadas al aire libre no presentan los mismos problemas de ventilación que las ubicadas bajo techo, sin embargo, exponen a los conejos a una situación igualmente peligrosa: la amenaza de los predadores. Los conejos encerrados en jaulas son vulnerables a distintos predadores silvestres que los acechan constantemente. El ataque de los predadores puede ser fatal para los conejos incluso si no llegan a penetrar en las jaulas ya que les puede provocar un paro cardiaco mortal. Además, los conejos enjaulados al aire libre no pueden actuar instintivamente para protegerse de las inclemencias del clima.
El ciclo de vida de un conejo criado en una granja industrial es muy breve. Los mismos criadores que controlan el comercio de “mascotas” son quienes abastecen los conejos recién nacidos. Los conejos de compañía pueden llegar a vivir de 10 a 15 años, sin embargo, la inmensa mayoría de los conejos criados para “carne” perecen en los mataderos al cumplir los tres meses de edad.[2]Esos conejos bebé, conocidos como “fryers” en la industria cunícula, pesan tan solo de 1.5 a 3.5 libras (0.68 a 1.6 kg). Un pequeño porcentaje de los conejos se mata cuando alcanza los ocho meses de edad o cuatro libras (1,8 kg) de peso. A estos conejos se los conoce como “roasters”.[2]
Las hembras generalmente dan a luz de cinco a ocho camadas al año. Debido a las condiciones de confinamiento forzado, la mortalidad entre los gazapos que no han sido destetados puede elevarse al 40%, y el cainismo (el canibalismo entre hermanos) no es inusual.[1,3] Después del destete, los gazapos se transfieren a las “jaulas de ceba” o “engorde” en las que permanecen hasta que alcancen la edad y el peso requeridos para ser despachados como “fryers”. Las madres dan a luz camada tras camada durante 18 meses, después de lo cual se las considera “agotadas” y se las envía al matadero.[1]
Por lo general se mata a los conejos en las mismas granjas; sin embargo, cierto porcentaje de ellos es enviado a los mismos mataderos donde se mata a los pollos y a los pavos. Al igual que esas aves, los conejos no están protegidos por la Ley sobre Métodos Humanitarios para la Matanza de Animales; una ley federal que establece que a los animales se los debe insensibilizar al dolor antes de matarlos. Las dos formas más comunes de matar a los conejos es mediante la dislocación cervical (romperles el cuello) o golpearlos en la cabeza con un objeto contundente. [4][4]
Aunque algunos estados exigen la inspección de la “carne” de conejo, esto no es un requisito a nivel federal.[2] Ni la Ley Federal de Inspección de Carnes (FMIA, por sus siglas en inglés) ni la Ley de Inspección de Productos Avícolas (PPIA, por sus siglas en inglés) incluyen a los conejos. Por consiguiente, la inspección federal es totalmente voluntaria. La Administración de Drogas y Alimentos de los Estados Unidos (FDA, por sus siglas en inglés) solo inspecciona la “carne” de conejo importada. Esa inspección se centra en detectar “descomposición, residuos de pesticidas y contaminación con inmundicias”.[1] Según los análisis más recientes, solo entre el 20 y el 25% de los dos millones de conejos que se matan para “carne” en los Estados Unidos estuvieron sujetos a inspección federal.[1] De acuerdo con otros cálculos sobre la matanza anual de conejos, esa cifra alcanza los ocho millones.[1] Dichas cifras no incluyen los 62,000 a 75,000 hembras y machos reproductores que se calcula que la industria cunícula mantiene en cualquier momento determinado.[1]
Los conejos son animales sumamente protectores, inteligentes y curiosos. Necesitan de muy poco para vivir, pero como es el caso con los demás animales criados en granjas industriales, esas necesidades son vitales para su sobrevivencia y su bienestar general. En la naturaleza, los conejos se alimentan de una amplia variedad de material vegetal, como hierbas, pastos, plantas frondosas y frutos. En las granjas industriales es común que se los alimente exclusivamente con heno. En la naturaleza, los conejos forman comunidades extendidas y se cuidan unos a otros mientras exploran su variado entorno. En las granjas industriales, se sientan en sus jaulas de metal día tras día y respiran vapores de amonio.
AUTOR: http://www.foodispower.org/es/la-cria-de-conejos-para-carne/
CONEJOS CABEZA DE LEÓN
Cabeza de león es la forma popular de llamar al conejo Lionhead. Y es que en esta raza se advierte un pelaje profundo y largo en es parte del cuerpo al cual se debe su denominación.
Los orígenes de esta casta de conejos aún permanecen en duda. La teoría que se ha oficializado es aquella que sostiene a Bélgica como el lugar donde a partir del cruce entre las razas Swiss Fox y Belgian Dwarf se creó el conejo Lionhead.
Otras ideas sostienen que el conejo cabeza de león proviene de individuos enanos. No obstante, y un poco en contradicción con la primera de las teorías expuestas, se conoce que es Inglaterra donde se ha dado forma al conejo Lionhead, tal como se le conoce en la actualidad.
Vale destacar que la raza de conejo en cuestión no se haya oficializada en algunos países, pues debido a su condición genética, el pelaje que los distingue suele caerse una vez que arriban a la adultez.
Características del conejo cabeza de león
El conejo Lionhead es un mamífero que puede llegar a pesar dos kilogramos y que tiene orejas de hasta 7.5 cm. de largo y erectas. Sus extremidades no son finas y el cuerpo advierte forma redondeada. Los ojos pueden ser pardos, rojos o azules.
En esta raza solo la melena de la cabeza es larga. Los conejos Lionhead pueden tener cabellera simple o doble, siendo esta última espesa. El pelo del resto del cuerpo es corto y puede variar por una extensa gama de colores. La esperanza de vida de estos animales varía entre siete y nueve años.
El pelo de este conejo varía según la edad del ejemplar. Tal como se indicaba anteriormente, al nacer la cabellera es espesa y suave, pero al alcanzar los seis mese deja de ser abundante hasta caer totalmente. Se dice que en algunas ocasiones esta vuelve a crecer pero con menos fuerza.
El temperamento de este conejo es calmado por lo que se recomiendan como mascotas. Gustan mucho de las caricias.
Las hembras de esta raza son receptivas al cuidado de sus crías que suelen ser entre cuatro y nueve. La gestación de las mismas dura cerca de un mes, período en que se debe ofrecer a la coneja una alimentación rica en proteínas.
Cuidados de la raza cabeza de león
El conejo Lionhead es un animal que no requiere de cuidados excesivos. Si bien la melena de la cabeza precisa ser peinada no es necesario hacerlo de forma diaria, aunque esto no debe descuidarse pues se le pueden hacer nudos.
Debido a esto los conejos cabeza de león pueden ingerir grandes cantidades de pelo, por lo que se les debe proporcionar pasta de malta dos o tres veces a la semana para que se desintegren y no le causen problemas estomacales o intestinales.
Al igual que en resto de las razas, los conejos Lionhead no deben bañarse pues pierden la capa protectora que se halla en su piel.
Los conejos también necesitan hacer ejercicio por lo que se recomienda comprar para ellos una jaula con dimensiones mínimas de 90 cm. de largo, 60 cm. de ancho y 50 cm. de alto. Asimismo, se les debe dejar salir de la jaula para que estiren su cuerpo, corra y se desarrolle mentalmente a través del juego. Esto contribuirá a que se relaje y no padezca de estrés.
Desde el punto de vista de la higiene es pertinente que se les haga una cama de virutas de madera para que recoja la orina. Esta se debe cambiar, como mínimo, una vez a la semana.
Dentro de la jaula también se les debe colocar un trozo de madera no tratada o cartón para que la muerdan y los dientes no le crezcan demasiado al punto de resultarles molestos. Los conejos que viven en cautiverio y se ejercitan poco suelen padecer de esto y de uñas demasiado largas.
AUTOR: http://www.conejos.wiki/conejos-cabeza-de-leon


